Defensa Especial Contra Aeronaves (DECA)

La compañía antiaérea, que erróneamente algunos autores señalan la 3ª, tenían sus baterías desplegadas cerca del Puerto de Sagunto, medio camufladas en los huertos que hoy correspondería aproximadamente con el barrio de Baladre. La unidad encargada de la Defensa Especial Contra Aeronaves (DECA) en 1938 era el denominado Grupo Fijo de Sagunto con la Batería 31, formada por tres cañones de calibre 7,65 Skoda modelo 1919 y tres cañones Orleikon de 20 mm (Vega, pag 90 y 340) y en enero de 1939 este Grupo Fijo estaba formado por esta misma batería y otra unidad de Iluminación (proyector guía más proyector nº 2, 3 y 4) y sonido (Reflectores y fono-localizadores ) y contaban con 142 hombres la 31ª y 64 la de reflectores y sonido. En las Actas del pleno del Ayuntamiento del 20 de julio de 1937 al pedido de que se enviara aviación al recién estrenado campo de aviación Defensa responde que “en Sagunto se ha incrementado mucho la defensa. Ahora hay una batería Skoda, una sección de cañones de 76’2 del año 1914 y una sección de tres cañones automáticos Cerlikon (sic) de 20mm”. (Girona pag 74).

También estuvo durante un tiempo la batería checa Gottwald (Vega, pag 57) que formó parte de la primer grupo de maniobra al comienzo de la guerra (Vega. pag 58)

El Skoda modelo 1919 es un cañón checo que se compró antes de la guerra y fue el reglamentario en unidades antiaéreas. Sin embargo un informe alemán de esa época dice que los cañones de Sagunto eran de 7,5 y no tres sino 12, pero que ese dato es erróneo en cuanto a calibre y número de piezas, y rectifica que eran tres, pero esta vez dice que de 7,62. Dado que los testigos calificaban como “checos” a estos cañones se conforma esta hipótesis y no la de la existencia de armamento soviético en esta unidad.

Las conversaciones con gente que vivió en esa época nos ha confirmado que estos cañones antiaéreos no se encontraban en un sitio en concreto, sino que cambiaban constantemente de lugar después de cada acción defensiva para que al siguiente ataque no atacaran el emplazamiento anterior ya que nos ofrecieron pistas sobre dos lugares más desde donde disparaban a los aviones italianos. Pese a esas prudentes acciones hay documentada una baja de la dotación de estas armas antiaéreas, la de un cabo, con apertura de expediente de defunción por parte del capitán de la batería, el 23 de agosto de 1938.

Se ha podido documentar por conversaciones con testigos la existencia de un cañón Oerlikon tipo S de 20 mm en la Plaza de Almenara del Castillo de Sagunto. Se ha podido comprobar la existencia de ametralladoras de uso general Maxim modelo 1917, Hotchkiss modelo 1914 también con fines antiaéreos en el castillo de Sagunto pertenecientes posiblemente a los Destacamentos de Defensa de Costas de la Agrupación Sur.

El Orleikon tenia una dotación de seis personas y fue diseñado en 1914 por el alemán R. Becker, fue ampliamente utilizado durante la I Guerra Mundial por las fuerzas germanas. En 1919 Becker se trasladó a Suiza, donde la firma SEMAG comenzó a fabricar este cañón, haciéndolo después también la compañía W. M. Oerlikon.

Construido en varias versiones, pronto fue a su vez producido bajo licencia en otros países como Francia y Gran Bretaña. Durante la Guerra Civil española las fuerzas republicanas se hicieron con un centenar de ejemplares, algunos de los cuales, en su versión doble, fueron instalados en buques de guerra.

El ejército de Franco también dispuso de esta arma aunque en un número indeterminado, efectuando su compra entre 1937-38. Durante la II Guerra Mundial fue profusamente utilizado por casi todos los contendientes, tanto entre los aliados como entre los ejércitos alemán e italiano, llegando incluso a combatir en el Pacífico.

El Oerlikon disponía de un sistema de accionamiento por gases, asistido por los muelles recuperadores dispuestos alrededor del tubo. Esta excelente arma, de moderno diseño y gran ligereza, podía disparar proyectiles perforantes o explosivos mediante un cargador de 60 cartuchos o uno de 20 tipo petaca. Su transporte era sumamente sencillo, acoplándosele un juego de ruedas.

Bibliografía:

Manuel Girona “Impacto de la Guerra Civil en la CSM”, Braçal 25, Sagunto, 2002

Actas Pleno Ayuntamiento de Sagunto, 20 de julio de 1937.

Josep Manuel Palomar Abascal “Dades per a l’estudi de la Guerra Civil a Sagunt. Els bombardejos de 1937-1938.” Llibret Falla Santa Anna, Sagunto, 2002.

Antonio Vera Deleito y Jorge Vera de Leito Aparici “Defensa antiaérea republicana (1936-1939), Imprenta Llogordí, Utiel, 2000.